lunes 25 de agosto de 2008

Las transfusiones de sangre sin donantes, cada vez más cerca

Crean glóbulos rojos similares a los humanos a partir de células madre.

Los científicos van derribando obstáculos a diario. Ahora, un equipo de investigadores de los Estados Unidos anunció que creó en laboratorio glóbulos rojos similares a los humanos. La noticia es más que importante: la sangre es un recurso humano limitado que, cuando se necesita, es muy difícil de conseguir. Ocurre que la donación de sangre no es una práctica arraigada en la gente y, además, en las transfusiones siempre se corre el riesgo de contagiarse enfermedades infecciosas como el HIV o la hepatitis.

Dirigido por el prestigioso científico Robert Lanza, los investigadores de la empresa Advanced Cell Tecnologies, junto con la Universidad de Chicago y la Clínica Mayo, crearon glóbulos rojos de laboratorio similares a los humanos. Los eritrocitos fueron generados a partir de células madre embrionarias. Las células madre son las células maestras del cuerpo, que reponen varias células y tejidos cuando mueren. Las células madre tomadas de embriones de apenas días tienen la capacidad de producir cualquier tipo celular.

Los investigadores consiguieron eliminar el núcleo de los hematíes obtenidos --hasta ahora no lo había logrado nadie--. Así, se evita que las células obtenidas se dividan y puedan ser cancerosas. Luego comprobaron que eran capaces de transportar oxígeno, y que podían obtener un número importante de estas ellas. Según Lanza, "por cada 500 células madre embrionarias podríamos tener cinco millones de eritrocitos", es decir, la cantidad que cada persona tiene por cada mililitro de sangre. En este trabajo, se llegaron a producir 100.000 millones de hematíes.

Lanza y su equipo comprobaron que los glóbulos rojos obtenidos portaban diferentes antígenos (definen el grupo sanguíneo), en función de la línea de células madre de donde procedía cada hematíe. Los análisis mostraron que algunos tenían el antígeno A y otros el B, pero no hubo con el antígeno 0 negativo, el considerado donante universal. A esta 'limitación' hay que sumar las reticencias éticas sobre el uso de embriones antes de poder pensar en un sustituto al donante humano de sangre.

Lanza igual es optimista: "Con esta tecnología se podría pedir sangre de reserva cuando las provisiones escaseen. Otra ventaja es que se generan células libres de patógenos: no habrá que preocuparse por la hepatitis, el sida y otras enfermedades infecciosas".