Un niño de dos años que tenía un neuroblastoma (un tipo de cáncer del sistema nervioso muy frecuente entre los menores de seis años) se ha curado en un proceso en el que se han usado células madre obtenidas de su cordón umbilical, que se había guardado en un banco privado de EE UU.
El tratamiento seguido con Caden Ledbetter, de Coppell (Tejas) fue el indicado en estos casos: quimioterapia y extirpación. Las células madre se usaron en el último paso, para reconstruir el sistema hematopoyético (el que genera los glóbulos de la sangre), destruido por la quimioterapia.
Es el quinto caso del mundo en el que un niño se aprovecha de un trasplante de las células madre guardadas de su cordón umbilical, lo que las empresas que gestionan estos centros creen que es un motivo para su extensión. No todos lo ven así.
"El tratamiento seguido es el mismo que se usa con los demás niños que tienen este tumor, sólo que en vez de tomar una muestra de su médula antes de la quimioterapia para luego reconstruir el sistema hematopoyético, se han usado las células del cordón umbilical", dijo ayer la presidenta de la Sociedad Española de Oncología Pediátrica, Purificación García-Miguel. "No es una novedad. Siempre se hace un autotrasplante, y da igual de dónde vengan las células madre", añadió.
viernes 4 de abril de 2008
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